El delito de estafa: descubriendo su verdadera existencia y significado jurídico

No es que el delito de estafa sea más común que otros, sino que, la palabra estafa se ha usado por tantos y de tantas maneras, que su significado jurídico se ha visto parcialmente dañado, o - quizá mejor - afectado.

Es por lo anterior por lo que existen numerosas denuncias interpuestas por calumnias que sostienen que A ha calificado de estafador a B y que terminan archivadas porque no ha existido una estafa real.

Y es que, probablemente, muchos de los lectores – incluyéndose la autora del presente – nos hemos podido sentir “estafados” en algún momento, y hemos utilizado el término estafa o estafador, sin prestar la atención que todo diligente jurista debería.

Requisitos para que exista delito de estafa

El artículo 248 de nuestro Código Penal recoge este delito, y lo regula de la siguiente manera: ‘Cometen estafa los que, con ánimo de lucro, utilizaren engaño bastante para producir error en otro, induciéndolo a realizar un acto de disposición en perjuicio propio o ajeno.’

 

1- En primer lugar, es necesario que el engaño mediante el que se materializa la acción sea precedente o concurrente.

2- En segundo lugar, se debe producir con la actuación delictiva, un error esencial en la “víctima” del delito.

3- Dicha actuación, además, debe provocar un desplazamiento patrimonial.

4- Debe existir un nexo causal entre el engaño materializado por parte del autor de la estafa y el perjuicio sufrido por parte de la víctima; y a su vez, debe existir en el sujeto activo ánimo de lucro.

5- El engaño ha de ser bastante y de entidad suficiente para provocar ese desplazamiento patrimonial por parte del sujeto pasivo. Que el error sea bastante quiere decir que el engaño ha de ser difícilmente evitable. Por lo que se exige por parte del propietario del patrimonio una diligencia debida a la hora de proteger su patrimonio. De lo contrario, el engaño no reunirá los requisitos de la estafa, y la responsabilidad recaería en el “no estafado”.

En fin, antes de calificar como estafa un supuesto y de estafador a un sujeto, habrá que pensárselo dos veces.

Laura Aran Briones Abogada
Asociada
Departamento de Derecho Penal y Compliance
Chávarri Abogados