El uso de redes sociales dentro de la empresa, desafío para la política corporativa

El uso de las redes sociales dentro de la empresa, todo un desafío que debe convertirse en una de las premisas dentro de la regulación de las políticas corporativas.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            

El empleo de tecnología en el ámbito profesional ha obligado a las empresas a incorporar nuevos códigos de conducta y protocolos del uso de herramientas informáticas, tanto las estáticas del lugar de trabajo, como las que los profesionales continúan utilizando en horas fuera de la oficina o incluso en vacaciones.

Aunque esta práctica acerca una política laboral que fomenta la libertad de trabajo en cualquier momento y lugar, es cierto que esta permisibilidad del uso de herramientas y tecnología, conlleva a un acceso limitado a redes sociales que se está convirtiendo en un problema reputacional, de rendimiento o de seguridad para las empresas.

Redes sociales: un problema reputacional para las empresas

Algunos ejemplos son una sentencia del TSJ de Extremadura del pasado 23 de marzo que declaró la improcedencia del despido disciplinario de un trabajador que había publicado insultos hacia su jefe en una red social por la negativa de la empresa a concederle un permiso para ausentarse de su puesto de trabajo, o un vídeo viral de unas empleadas que alcanzó 1.200.000 reproducciones y se compartió 26.000 veces denunciando en redes la falta de pago del salario y la deficiencia del servicio ofrecidos como consecuencia de la falta de personal, siendo la primera consecuencia el daño reputacional provocado a la empresa.

Sin embargo, aunque no parece que a día de hoy la reputación sea la primera preocupación de las empresas (sin perjuicio de los elementos y esfuerzos que llevan a cabo por preservar su seguridad) la realidad es que los trabajadores cuentan con smartphones y cuentas de correo electrónico, que les permiten continuar conectándose a redes sociales desde su lugar de trabajo.

 

Además, se prevé que las redes sociales profesionales, que permiten compartir info de interés profesional, no permitirán distinguir entre el uso personal y profesional de estas plataformas.

Un código de uso de redes sociales para empresas

Consideramos necesario y todo un desafío para las empresas que se adelanten a esta nueva realidad social, que empiecen a incluir dentro de sus políticas corporativas una regulación específica que determine el uso formal de las redes sociales y que favorezca el equilibrio en las formas de utilizar social media por los empleados.

Un código de uso de redes permite contener normas que limiten su uso no profesional. Debe incluir unos elementos mínimos como la política de uso de social media, algunos aspectos relacionados con la información confidencial de la empresa, o códigos de conducta online, entre otros […].

Pero al mismo tiempo, un código de regulación puede promover el uso de redes sociales en la empresa para conseguir fines y ventajas.

En consecuencia, desde Chávarri Abogados recomendamos se revisen las políticas de uso de herramientas informáticas ya implantadas, con el fin de actualizarlas con los nuevos medios de acceso a las redes sociales y no dejar fuera del ámbito de control de las empresas ningún medio de acceso ni recomendaciones sobre su correcto funcionamiento. Por ello, nos ponemos a vuestra disposición para revisar y actualizar vuestros protocolos internos en esta materia.

Esther Melero
Asociada Sr.
Departamento de derecho laboral
Chávarri Abogados