“A vueltas” con el artículo 348 bis LSC: propuesta de reforma

Destacamos “A vueltas” con el art. 348 bis de la Ley de Sociedades de Capital, porque sin alcanzar el año de vigencia, apenas ha podido ser interpretado por los tribunales o por la Dirección General de los Registros y Notariado, y ya se está valorando su propuesta de reforma.

Antecedentes

Como ya vaticinábamos en nuestro anterior artículo en relación con el estrambótico art. 348 bis de la Ley de Sociedades de Capital, en el que nos cuestionábamos si, tras haber finalizado su segundo periodo de suspensión del mismo, íbamos a poder valorar su impacto en caso de aplicación, y sugeríamos la necesidad de modificarlo.

Tras 11 meses de vigencia, el pasado 1 de diciembre de 2017 el Grupo Parlamentario Popular propuso su reforma.

¿Qué pretende la propuesta de reforma?

1º. El momento a partir del cual se puede ejercitar el derecho de separación. La actual redacción señala “a partir del quinto ejercicio a contar desde la inscripción en el Registro Mercantil de la sociedad” y la propuesta aclara que deberán transcurrir 5 ejercicios desde la inscripción de la sociedad.

2º. El socio interesado en ejercer su derecho de separación, a partir de ahora:

  • No será necesario votar a favor del reparto de dividendos, simplemente plantear la protesta.
  • Se reducen el porcentaje de los beneficios que deben distribuirse, pasando de un 33,33%, a la cuarta parte de los beneficios (un 25%).
  • Se establece como dividendos distribuibles los beneficios obtenidos durante el ejercicio y que sean legalmente repartibles y se elimina el concepto de “beneficios propios de la explotación del objeto social”.

3º. Se añaden dos nuevos requisitos para habilitar el ejercicio del art. 348 bis:

  • que “se hayan obtenido beneficios durante los tres ejercicios anteriores
  • que el total de los dividendos distribuidos durante los últimos 5 años sea inferior a la cuarta parte de los beneficios totales registrados en dicho periodo”.

4º. Se concede la posibilidad de disponer del meritado artículo por parte de la Junta de Socios, es decir, su supresión o modificación, siempre que haya unanimidad o no se prive del derecho de separación al socio que hubiese votado en contra.

5º. Por último, se amplían los supuestos de no aplicación del artículo, actualmente excluido a las sociedades cotizadas.

Nuestra valoración

No podemos evitar sentir ese “sabor agridulce” al considerar que esta posible nueva redacción nada tiene que ver con la intención proteccionista de las minorías que llevó al legislador a incluir el actual art. 348 bis, ya que pone más trabas y condiciona muchas más que el mismo pueda ser invocado, dejando a los socios minoritarios nuevamente a merced del abuso de la “tiranía de la mayoría”.

Todo esto nos lleva a acabar este post nuevamente “abriendo juego”:

¿Tendremos la posibilidad de conocer las consecuencias reales de la aplicación del art. 348 bis de la LSC? o, por el contrario, ¿fructificará la propuesta de reforma acabando con la corta e irrelevante existencia jurídica de la actual redacción de este artículo?

¡Hagan juego, hagan sus apuestas!

Ignacio Buché Simón
Abogado
Departamento de Derecho Mercantil
Chávarri Abogados