El sacrificio injustificado del titular del bien

Una reflexión acerca de la problemática relacionada con el derecho de separación del contrato ‘leasing’ en el seno concursal.

 

Ante la frecuente impaciencia por regular sin reflexión, quisiéramos destacar un aspecto que debería tenerse presente si se pretende una nueva reforma de la Ley Concursal que sea consolidada y coherente.

Uno de los tantos efectos que produce la declaración del concurso es la paralización de las ejecuciones de garantías reales que los acreedores tienen contra los bienes del concursado, así como la iniciación de nuevas, de conformidad artículo 56 de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal (en adelante, Ley Concursal).

Esta paralización se entiende en sentido amplio pues afecta también a todas las acciones tendentes a recuperar los bienes cedidos en arrendamiento financiero mediante contratos inscritos en los Registros de la Propiedad o de Bienes Muebles o formalizados en documento que lleve aparejada ejecución.

Continuación de la actividad

El fundamento de esta ampliación a los bienes cedidos en arrendamiento financiero responde a la pretensión que tiene la Ley Concursal, plasmada en diversos artículos, por intentar la continuidad de la compañía en la medida en que dicha continuidad preserva los intereses socioeconómicos nacionales que descansan sobre la actividad mercantil. De este modo, se busca que tras la declaración del concurso el deudor no quede desposeído de bienes necesarios para la continuación de la actividad.

[…]

En su momento, también los Tribunales. A modo de ejemplo recogemos el Auto del Juzgado de lo Mercantil núm. 2 de Pontevedra, de 16 de octubre de 2018, Sentencia del Juzgado de lo Mercantil núm. 6 de Madrid, de 10 de abril de 2018, Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona, de 21 de junio de 2013, así como las Sentencias del Tribunal Supremo (Sala Primera) de 12 de septiembre de 2015, de 19 de febrero de 2013, de 23 de julio de 2014, imprescindibles en esta materia.

Conclusiones

En definitiva, consideramos que sería preciso dotar a la futura Ley Concursal de un mecanismo especial, separado y seguro, que permita a los acreedores ejercer su derecho de recuperación de los bienes vinculados a sus créditos con privilegio especial, como es el caso de aquellos acreedores que tengan un crédito privilegiado como consecuencia de un contrato de arrendamiento financiero.

Finalmente, quedaría el pago de la deuda por parte del tercer poseedor, que satisfaría el interés del acreedor. Dicho supuesto se encuentra regulado en los artículos 659 y 662.3 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Pedro J. Vizcaíno González
Abogado asociado
Área de Reestructuraciones e Insolvencias